Duelen de muchas verdades.
Duele acordarse del día en que tus padres te dejaron en el suelo después de haberte llevado en volandas por la playa por última vez, para ya nunca más volverte a alzar.
Duele darse cuenta de que si tuviste y echas de menos, entonces era amor y de que si tuviste y no echas de menos, entonces es un problema. Y eso era, un amor problemático.
Duele tener que querer a medias, no reconocerte entera con alguien a quien amas, jugarte la última carta, apostar lo que no tienes y mirar tus manos y saber que eres el crupier, que tú no participas en lo que creías tu partida.
Duele viajar a un lugar que era hogar y cerciorarse de que ahora es un hostal demasiado transitado incluso para pedir habitación doble con camas separadas.
Duele el duelo continuo contigo misma por odiarte cien mil veces a la hora, y quererte cien mil una.
Duele.
Por eso : llévame muy lejos, por favor.
Agárrame de la camiseta y embárcame en algún viaje que no tenga fecha de vuelta. Haz desaparecer este nudo que me ahoga desde hace semanas con algún viento que pegue desde otro costado que nos sea el mismo que me lleva despeinando todo este tiempo. Muéstrame sitios que ni tú conozcas pero que descubras conmigo y tengamos la misma cara de perplejidad, asombro, e ilusión; vamos a combulsionar. Hazme saber que hay un mundo en un rincón de alguna ciudad, que existen las dimensiones paralelas donde el tiempo corre hacia atrás, que un beso en una playa donde haga frío es la mejor de las hogueras y que los aviones no son el único medio de mirar la tierra por encima de las nubes. Convénceme de que me enamore de algún gesto tuyo y haz que me emocione cada vez que lo hagas. Tráeme de desayunar miel en tu boca, y dame un beso que se alargue toda la mañana. Llévame al baile, no sé, vamos a no peinarnos y a no usar ropa interior, vamos a no dejarnos de reír por quien pone la cara mas estúpida al ver pasar al tren con gente triste a la que hacemos sonreír. Sacúdeme el cuerpo con tus manos en mis hombros y grítame que estamos vivos, que es real y que nos va a coger la marea si no despierto del de sueño que me estas haciendo vivir. Haz que olvide lo normal, lo típico y lo tópico, lo vulgarmente canónico, lo estable, lo de siempre.
Más. Por favor.
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