Supongo que llega un día en el que te das cuenta de que las cosas no van a mejorar solas, de que lo que antes fluía se ha estancado en la piedra de la incapacidad,de que la sonrisa y los buenos días de tu vecino del 4º no te cambiarán el día como antes, de que el ascensor ya no es lugar de encuentros fortuitos como pasa en las películas.
Supongo que llega un día, en el que no quedan más lagrimas que echar por lo mismo, un día en el que te sientes mal incluso por sentirte mal, piensas en la inmensidad de gente que estará peor que tu, y te paras, y te miras, bajo un techo, con comida, ropa en el armario, y la cartera llena ¿afortunada realmente?, Un día es maldito día en el que te sientes egoísta con todo el mundo y a la vez sientes que el mundo esta siendo egoísta contigo. Ya no te motivan ni ilusionan las mismas cosas, pero joder, haces como si lo hicieran. Y es tal el vacío...
Supongo que ese día empiezas a pensar en que quizás, la solución a todos tus problemas no está por ahí perdida esperando a que la encuentres, sino que esta en ti. Y también supongo, que ese día, en el que empiezas a ver un poco de luz, imaginándote que podrás hacer para cambiar, para cambiarte; te das cuenta de que no tienes ni idea de lo que hay que hacer, nadie te lo ha enseñado, no está escrito en ningún libro, y no aparece en google.
Es entonces cuando decides irte a dormir, pensando que mañana será otro día. Pero mañana todo seguirá igual, el sol saldrá por el este, la gente fingirá ser feliz y la casa seguirá vacía pero llena de cosas. La almohada ya no es la mejor compañera de madrugadas, pero tampoco tienes sustitutos, las vueltas sobre el colchón ya no te ofrecen distintos puntos de ver las cosas, escuchar música ya no te sirve de consuelo y cada vez estas mas despierta, y sientes que te van a explotar los ojos.
Pero entonces llega la mañana del dia siguiente, o la otra, o incluso la del lunes, y mientras deambulas por la vida, entre mucha gente y muy pocas personas, hay alguien que te levanta la cabeza y te mira, y te dice que sigas, que en la vida no importan las veces que te caigas, sino cuantas te levantes. Alguien que te sonríe y te enseña que todavía existe un poco de eso a lo que llaman ‘’felicidad’’, que no es un objetivo, ni una meta, sino que solo existe ser feliz día a día, alguien que se ha cruzado en tu camino, y quizás no haya venido para quedarse, pero la huella que deja es molde para tus circunstancias venideras.
Y de esto creo que va un poco la vida, que lo mas importante no son los ceros de tu cuenta en el banco, sino las sonrisas que has conseguido sacar en 24 horas, porque quizás, sea eso cierto de que la vida no es esperar a que pase la tormenta sino aprender a bailar bajo la lluvia.
martes, 28 de octubre de 2014
sábado, 4 de octubre de 2014
N.
Podría destrozarte la vida de la forma más romántica posible.
Así soy yo,desordenadamente cuidadosa y organizada. Altamente corrosiva cuando acaricio las mejillas suavemente. Cuando me interesa, la amiga de mi enemigo,cuando no, la mejor de las que tiene.
Quizás un tanto obscena, quiero decir, correctamente maleducada cuando es necesario.
Paso del tema, pero los remordimientos no me dejan dormir,¿o quizás despertar? Me importa una mierda y en un abrir y cerrar de ojos no veo más allá de lo que me era irrelevante hace dos minutos.
Me enamoro de mi todos los días de la semana,pero algunos jueves,martes en ocasiones, le pego un puñetazo al espejo por no pegarmelo directamente en la nariz.
Será que hace unos meses me definía como alguien constante y continuo,tenaz y centrada.
Ahora soy mi atracción de feria favorita, una persona cambiante,general y abstracta, simple y sosa,discontinua.
No me acuerdo de mi,y en mi defensa diré que me es indiferente, pero ya habéis leído arriba.
Así soy yo,desordenadamente cuidadosa y organizada. Altamente corrosiva cuando acaricio las mejillas suavemente. Cuando me interesa, la amiga de mi enemigo,cuando no, la mejor de las que tiene.
Quizás un tanto obscena, quiero decir, correctamente maleducada cuando es necesario.
Paso del tema, pero los remordimientos no me dejan dormir,¿o quizás despertar? Me importa una mierda y en un abrir y cerrar de ojos no veo más allá de lo que me era irrelevante hace dos minutos.
Me enamoro de mi todos los días de la semana,pero algunos jueves,martes en ocasiones, le pego un puñetazo al espejo por no pegarmelo directamente en la nariz.
Será que hace unos meses me definía como alguien constante y continuo,tenaz y centrada.
Ahora soy mi atracción de feria favorita, una persona cambiante,general y abstracta, simple y sosa,discontinua.
No me acuerdo de mi,y en mi defensa diré que me es indiferente, pero ya habéis leído arriba.
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